Preguntas frecuentes
Las sesiones suelen durar alrededor de una hora.
Cada persona es única, pero la experiencia muestra que, con implicación y constancia, se pueden lograr cambios significativos.
Al inicio suelen ser semanales, y con el tiempo se pueden espaciar según tus necesidades.
No hay problemas grandes o pequeños. Si algo te preocupa o te hace sufrir ya es motivo suficente para buscar apoyo.
No existe una duración fija, depende de cada persona y de su proceso. Lo importante es avanzar a tu ritmo.
Sí. Todo lo que digas en sesión se mantiene en un marco de confidencialidad y respeto, salvo situaciones muy excepcionales relacionadas con tu seguridad o la de otras personas que te detallaré en consulta.
No pasa nada. El espacio está justamente para que explores a tu propio ritmo. A veces el silencio también forma parte del proceso y puede ayudarte a conectar con lo que sientes.
No. A veces uno empieza sin saber exactamente qué busca. El proceso terapéutico puede ayudarte a ir clarificando tus metas y necesidades poco a poco.








