Tu cuerpo grita lo que la mente intenta silenciar
Durante los Juegos Olímpicos de Tokio, Simone Biles decidió detenerse.
No por una lesión física, sino porque su cuerpo y su mente dijeron “basta”.
Su historia puso en palabras algo que muchos vivimos en silencio: la ansiedad no siempre es debilidad, a veces es la única forma que tiene el cuerpo de pedir auxilio.
La ansiedad no se vence a la fuerza. Se comprende, se regula y se transforma en información.
Y ese proceso empieza cuando decides escuchar lo que tu cuerpo lleva tiempo intentando decirte.







