No necesitas ser perfecto para sentirte suficiente
En la película Encanto, todos en la familia Madrigal tienen un don: fuerza, belleza, sanación, perfección.
Todos menos Mirabel.
Ella lo intenta todo: ayudar, sonreír, ser útil, no molestar. Pero, por más que se esfuerza, siempre siente que no brilla lo suficiente. Y lo peor no es que los demás lo piensen: es que ella misma empieza a creerlo. Esa sensación es más común de lo que parece.
Quizás tú también creciste sintiendo que tenías que demostrar tu valor: siendo la responsable, el fuerte, la que nunca se queja, el que siempre resuelve. Hasta que la exigencia se volvió una forma de vida.
Muchos hemos aprendido a querernos solo cuando rendimos.
Pero la verdadera sanación no ocurre cuando logras todo, sino cuando dejas de necesitar probar tu valor para sentirte en paz.






